Esta sí es una receta sencilla para piel sensible o alterada por calor, viento o cansancio. Esta mascarilla no busca “mil propiedades milagrosas”, busca:
✔ calmar,
✔ refrescar,
✔ aportar confort,
✔ limpiar suavemente.

Ingredientes
- 15 g arcilla blanca (caolín),
- 20 g infusión concentrada de melisa fría,
- 2 g flores secas de saúco muy bien trituradas y tamizadas,
- 3 g glicerina vegetal.
Por qué funciona
🌿 Melisa en infusión: mejor así que triturada.
✔ aprovechas compuestos hidrosolubles,
✔ reduces irritación mecánica,
✔ sensación más fresca y suave.
🌿 Saúco tamizado fino (asegúrate de picarlo muy fino): el saúco sí puede funcionar bien en pequeña cantidad:
✔ suave,
✔ menos fibroso,
✔ tradicionalmente usado en preparados calmantes.
🌿 Arcilla blanca
✔ limpia suave,
✔ menos agresiva,
✔ mejor para piel sensible.
🌿 Glicerina vegetal
Clave para evitar mascarillas incómodas.
✔ mejora hidratación superficial,
✔ evita tirantez excesiva.
Elaboración
Lava con agua y jabón natural todos los utensilios que vayas a utilizar incluyendo la superficie de trabajo, una vez secos, pulveriza con alcohol de 70º y deja que se evapore.
1️⃣ Prepara una infusión concentrada de melisa y dejar enfriar.
2️⃣ Mezcla la arcilla y el saúco tamizado.
3️⃣ Añade la infusión poco a poco.
4️⃣ Incorpora la glicerina y mezclar hasta obtener textura cremosa.
Uso
- Aplica una capa fina sobre la piel limpia.
- ⏳ 5 minutos máximo. Nunca dejes secar completamente.
- Retira con agua tibia.
Ideal para
✔ piel sensible,
✔ piel apagada,
✔ sensación de calor facial,
✔ rutinas suaves de primavera/verano.
⚠️ Importante
- Esto no sustituye un cosmético formulado profesionalmente.
- Pero dentro de cosmética natural casera 👉 esta fórmula es razonable, suave y coherente.
⏳ Conservación
- Uso inmediato.
- No guardar.

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